Academias interactivas gracias a la PDI

academias interactivas

Enseñar un idioma o impartir clases de conducir es mucho más fácil, divertido y eficaz con la ayuda de una pizarra digital interactiva. Y es que no sólo los centros docentes las emplean: muchas empresas que se dedican a la formación ofrecen esta herramienta como valor añadido.

Muchos son los factores que contribuyen a que las empresas que se dedican a la formación sean competitivas. Y es que, en estos tiempos de crisis, resulta clave diferenciarse del resto ofreciendo servicios y herramientas que otros no poseen. En el caso de las pymes que se dedican a la enseñanza, como las academias de idiomas, informática o las autoescuelas, así como cualquier empresa que requiera mostrar sus productos o servicios por medio de atractivas presentaciones, el valor añadido puede venir de la mano de una pizarra digital interactiva.

«Los centros privados que no cuenten con la última tecnología en el futuro se quedarán atrás. La PDI facilita la preparación de las clases y la interactividad de los alumnos»

Clases más amenas, completas, ágiles e interactivas, en las que la relación entre el profesor y el alumno o el empresario y el cliente se ve reforzada, se logran gracias a la utilización de estos dispositivos en las empresas. «Los aspirantes a conductores interactúan con la aplicación y mantienen más fácilmente la concentración durante la clase», afirma José Miguel Garrido, director de la autoescuela General Palacios de Getafe (Madrid). En esta empresa, que cuenta con cinco centros y 500 alumnos al año, es posible aprender las normas de conducción con ayuda de una PDI. En este caso, las PDIs que han adquirido les permiten incluso un sistema de comunicación remota: «Se trata de que un profesor imparta una clase en una sede y ésta se pueda compartir en tiempo real con hasta 25 alumnos remotos que se conecten a través de Internet a esa clase», añade Garrido.

Aprender inglés con PDIs

La incorporación de la pizarra digital interactiva también ha revolucionado las aulas de la academia Windsor Idiomas de Madrid, que imparte clases de inglés a particulares, grupos y empresas. «Estoy convencido de que una academia de idiomas privada tiene que ir siempre por delante de cualquier colegio con el fin de proporcionar un valor añadido que lo haga más atractivo y diferenciador. Por eso, creo que los centros privados que no cuenten con esta tecnología en el futuro, sin duda, se quedarán atrás», asegura David Fryer, director del centro.

Los alrededor de 300 alumnos matriculados ya están notando los beneficios de la utilización de la pizarra digital interactiva en sus clases: «La experiencia no puede ser mejor. La PDI te abre todo un mundo de posibilidades: puedes utilizar el material todas las veces que quieras, es posible cambiarlo muy rápido, y hasta crearlo a la medida de tus necesidades…», añade el responsable.Además, este centro se caracteriza por el desarrollo de contenidos propios específicos para la enseñanza del inglés, según el nivel y los objetivos del alumno.

En este sentido, la PDI también ha contribuido al éxito de esta receta. «Para nosotros, se ha convertido en una herramienta fundamental para la preparación de la clase y la interactividad de los alumnos. Esa es la clave de nuestro éxito», concluye.

Comentarios cerrados.

Diseñado por www.2creations.com